HATHAYOGA TRADICIONAL, MI YOGA FÁCIL

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domingo, 12 de julio de 2015

¿Qué es meditar?

Últimamente se habla mucho de que la meditación tiene muchas ventajas tanto a nivel emocional, física, mental y espiritual, incluso la ciencia está estudiando el efecto que produce la meditación en el cerebro, estudiando a fondo a todos los meditadores.
Pero, ¿qué es la meditación?
En realidad es algo que no se puede explicar, nadie, por muy buen meditador que sea, puede describir lo que es, porque en ese estado no se debe ser nada, no se puede describir lo que se siente, porque no se debe sentir nada.
La meditación es una experiencia personal e "intransferible", es un estado fuera de la dualidad de la mente y como vivimos en una realidad polar (alegría-tristeza, amor-odio, felicidad-depresión...etc) ¿cómo describir algo que no puede describirse?
En meditación se debe eliminar las fluctuaciones de la mente. Eliminar la mente es imposible, eso de la pantalla blanca es un mito.
La mente está hecha para estar en constante movimiento, pensando, creando, inventando, mintiendo, hablando, susurrando, gestionando, manipulando, hiriendo, matando.
Es la mente la que mata, no las manos, es la mente la que crea e imagina, es la mente la que enferma el cuerpo, es la mente la que da forma a las situaciones de nuestra vida y por lo tanto a de ser controlada, vigilada y acallada.
El estado de meditación nos lleva a la "no mente", hay que desconectarse  de ella, olvidarla, no implicarse en su frenética actividad, combatir los pensamientos, luchar contra las sensaciones, liberarse de las emociones y sobre todo del ego.
En la meditación no existe el YO, solo existe el TODO.
La persona que desea adentrarse en el mundo de la meditación, encuentra la gran barrera mental, la mente no te deja meditar, entrar en ese estado de plenitud y unión con el TODO, a la mente no le interesa verse relegada, anulada, privada de su herramienta favorita, el cuerpo físico.
Así que la meditación es en realidad un combate constante con uno mismo, una guerra dentro de uno, dos fuerzas opuestas en lucha por dominar una situación, y la mente sabe como manipularnos, dominarnos y hundirnos, es muy lista y lo peor, la hemos dejado toda la vida que haga lo que desee a su libre albedrío.
Para meditar hay que empezar a "educar y enseñar" la mente y el cuerpo,  poco a poco, trabajo tras trabajo, práctica y tesón, paciencia y constancia.
No se medita en un día, ni en cien, y tal vez ni siquiera en toda una vida. A lo mejor se necesitan varias vidas.
Y cuando nos damos cuenta de estas cosas, cuando observamos la mente dispuesta a traicionarnos, debemos no implicarnos, no prestarle atención, no dedicarle ni un ápice de nuestra energía.
Meditar no es ver luces de colores, ni voces, ni emociones, no es ver imágenes fantasmales, ni sentir una vibración, eso son estados mentales, trampas, juegos de malabares de la mente.

 Meditar es NADA y NADA no
implica a la mente.




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