HATHAYOGA TRADICIONAL, MI YOGA FÁCIL

HATHAYOGA TRADICIONAL, MI YOGA FACIL

sábado, 13 de junio de 2009

Si yo soy feliz, los demás también


Así debería ser, cuando nos sentimos felices, esa felicidad en forma de vibración se mueve a nuestro alrededor haciendo que todo parezca hermoso, armonioso y feliz.
La felicidad es sólo un estado emocional de la mente, es una compleja circunstancia de unas cuantas neuronas que están influenciadas por unas hormonas (o viceversa) y producen un estado de gracia casi divina. Ese estado de gracia hace que nuestro organismo funcione mejor, incluso que parezcamos más guapos, delgados y jóvenes.
Siempre se dice que cuando somos felices todo parece más bello y es entonces cuando la felicidad se transforma en cosas y personas agradables y aunque aparezca el típico aguafiestas, todo da igual, nadie puede bajarnos de ese chute neuronal de ondas vibracionales felices.
Pero, atención, ya he dicho que sólo es un estado mental transitorio y por lo tanto cuando el furor de la felicidad ya ha pasado, ¿cómo nos quedamos?

¿Cómo se consigue ese estado mental de emociones felices? De diversas maneras, puede llegarse a dicho estado por medios de artificios químicos que aquí no voy a describir y todos conocemos bien.
Pero, el método natural de conseguirlo es…, sentirse bien y a gusto con una/o misma/o.
No hay nada mejor que quererse, cuidarse y amarse. No hay cosa que nos haga más feliz que hacer lo que nos gusta, buscar ese ratito del día para nosotros y disfrutar del momento.

Seamos felices, por favor, que buena falta nos hace.

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